Alexandra Yapúl es la madre de Emmanuel, un niño de cinco años, estudiante de un colegio privado de Santo Domingo. Las autoridades del centro educativo le entregaron una lista en la que enumeran el tipo de alimentos que debe poner en la lonchera de su niño, que hoy cursa el pre-primario, para que consuma como merienda. Así como este centro, otras entidades escolares insisten en lo mismo, parece ser una tendencia y todo a fin de garantizar la sana alimentación en sus estudiantes.
Yapúl se siente cómoda con la medida: “Es más fácil a la hora de preparar la lonchera todas las mañanas porque no tengo que buscar que ponerle, ya en la lista me dicen que puede comer. Para mí es un alivio ya que por medio de estos alimentos lo enseñan a tener un buen habito alimenticio”.
Con esto los colegios buscan que desde el hogar los padres logren combinar varios grupos alimenticios que otorguen energía, vitaminas y nutrientes a sus hijos. Pretenden también, educar el paladar de sus estudiantes con apoyo directo de los padres, quienes han confiado en los centros educativos para la estabilidad académica y formación humana de sus pequeños.
El pediatra Jesús Feris Iglesias, jefe del Departamento de Enfermedades Infecciosas del Hospital Infantil Dr. Robert Reid Cabral, recominda que se incluyan lácteos, cereales, frutas, fibras y derivados de la carne animal para que exista un equilibrio en los alimentos.
Los beneficios que los grupos alimenticios brindan a los niños para que se puedan desarrollar de forma satisfactoría en su etapa escolar son los siguientes:
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Lácteos |
Adicionan calcio, hierro y zinc. |
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Cereales |
Ofrecen energía al aportar hidratos de carbono. |
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Frutas |
Ayudan a la hidratación y brindan vitaminas. |
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Derivados de la carne |
Rica en proteínas |
Las dudas llegan cuando las madres no saben combinar los grupos alimenticios para brindarle a sus hijos la mejor alimentación posible, que los llene de todo lo necesario para rendir en la escuela. Hay que tomar en cuenta que lo importante no son las calorías sino que lo que lleven en su lonchera los anime a comer y los mantenga satisfechos hasta la hora de almuerzo.
Cristian Cabrera, nutriologa del Hospital Dr. Robert Reid Cabral, propone varias opciones y recomendaciones para preparar la merienda perfecta.
Opción 1
Frutas en envases térmicos para que no se maduren. Se puede acompañar con agua. El objetivo principal es que el niño se hidrate y que la madre no utilice jugos artificiales.
Opción 2
Sandwich en trozos pequeños en forma de snack, de esta forma será más fácil tomarlo y llevárselo a la boca. Pueden ser de queso crema, jamón bajo en grasa o mantequilla de maní. Incluir un jugo natural. Se recomienda no poner vegetales en el sandwich ya que estos se marean.
Opción 3
Ojuelas de maíz (corn flakes) sin azúcar, una buena opción son los que tienen vienen con frutas. Si en el colegio se dispone de neverita se le podría poner leche o yogurt.
Opción 4
Galleticas bajas en calorías con jugo o agua.
¿Por qué no incluir en la lonchera de los niños los chitos, bizcochitos o galleticas dulces que ya están listas para comer? El pediatra Feris considera que los bizcochitos y reposterías industriales contienen mucha grasa a lo que Cabrera agrega que estas chucherías no alimentan y no los favorece para acostumbrar su paladar a una alimentación saludable.
Las reposterías industriales y chucherías no brindan los nutrientes que los niños necesitan para su beneficio propio. Esto acostumbra su paladar al sabor de la grasa, por lo que será difícil luego que ingieran alimentos saludables.
Cabrera pide prestar atención a los jugos artificiales que tienen 90 kilo calorías o 100 kilo calorías por su gran contenido de azúcar que hará que los infantes se sientan satisfechos pero no los alimentará.
Otras opciones para incluir en la lonchera de los niños.
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Granola
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Cereales
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Cajitas de pasas
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Salchichas
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Galletas saladas
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Sandwich con mermelada
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Sandwich con tuna
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Pancakes
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Gelatinas
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Cajitas de leche con sabor
Alimentarse correctamente permite vivir más tiempo
Quizás ha escuchado antes que alimentarse correctamente o comer verduras, vegetales, frutas y beber mucha agua le hará vivir unos cuantos años más. Puede que suene irreal, pero es cierto, tan cierto como que hacer dietas ayuda a perder esos kilitos de más.
Un estudio reciente, publicado en Healthfinder.gov, asegura que alimentarse de forma saludable marca una gran diferencia en la longevidad, lo que favorece y facilita alcanzar la tan anhelada meta de tener una vida más larga.
La profesora de nutrición del Queens City College de la Universidad de Nueva York y autora de la investigación, Ashima Kant, comprobó que las personas que tenían una dieta sana redujeron el riesgo de muerte en un 25% durante los 10 años que duró el seguimiento.
Para la realización del estudio, que salió en la edición de junio de The Journal of Nutrition, se seleccionaron 350,000 hombres y mujeres de las bases de datos de los Institutos Nacionales de Salud y AARP para evaluar la relación entre los hábitos alimentarios y el riesgo de muerte durante el periodo de seguimiento.
Se pudo identificar que las mujeres que se alimentaban sanamente reducían el riesgo de muerte en un 25%, mientras que los hombres sólo en 20%, lo que marca una diferencia de 5% entre ambos sexos.
Este estudio evaluó seis componentes de una dieta sana, entre ellos la ingesta de frutas, verduras, lácteos bajos en grasa, granos integrales, carne magra, aves, y grasa. "No es que haya que hacer todo, lo que está recomendado en las directrices dietéticas, para obtener algún beneficio de salud", dijo Kant el sitio Web, ya que si una persona consumía cinco o seis porciones de verdura por semana obtenía grandes puntuaciones dentro de la investigación, el punto está en ingerir alimentos saludables.

