La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el sobrepeso y la obesidad como una acumilación fuera de lo normal y excesiva de grasas en el organismo, un excedente del que no cabe duda hace muy mal a la salud de quien lo padece.
Es común que muchos confundan ambas enfermedades. Aunque están estrechamente relacionadas, existe una diferencia principalmente con relación a la severidad de la enfermedad. El índice utilizado para determinar la relación entre peso y talla, y al mismo tiempo la medida más útil para detectar la presencia de estos males, es el índice de masa corporal (IMC). Este se calcula dividiendo el peso en kilogramos entre el cuadrado de la talla en metros (Kg/m2).
Según la OMS, el sobrepeso es padecido por las personas con un IMC de 25 o más, mientras que la oesidad corresponde a una persona con un IMC de 30 o superior.
Sin embargo, la OMS advierte que los riesgos de enfermedades crónicas empiezan a aparecer a partir de un índice de 21 y se incrementa progresivamente.
Aunque existe una tabla para determinar el sobrepeso y obesidad en niños hasta los cinco años de edad, entre los cinco y 14 años esta tarea se torna sumamente difícil debido a la ausencia de de una definición normalizada de la obesidad para estas edades aplicables en todo el mundo.
Las causas de la obesidad
La OMS señala que la causa principal de la obesidad y el sobrepeso se encuentra en un desbalance entre los alimentos y calorías que se ingieren y las que se gastan en el esfuerzo cotidiano.
La organización señala algunos factores agravantes:
- La modificación mundial de la dieta, con una tendencia al aumento de la ingesta de alimentos hipercalóricos, ricos en grasas y azúcares, pero con escasas vitaminas, minerales y otros micronutrientes.
- La tendencia a la disminución de la actividad física debido a la naturaleza cada vez más sedentaria de muchos trabajos, a los cambios en los medios de transporte y a la creciente urbanización.

