Durante esta de vacaciones de verano su niño podría aumentar entre una y dos libras por semana, lo que afectará de forma notoria y hasta drástica su peso. Por esta razón algunos especialistas recomiendan a los padres y tutores estar pendientes de su alimentación durante este período.
Olga González Domínguez, subdirectora de Obesidad y Conducta Alimentaria de la Secretaría de Salud, Hermosillo, México, destacó lo importante que es reducir la cantidad de horas que los menores de edad pasan frente al televisor, mientras resaltó lo beneficioso que resulta realizar actividades al aire libre.
Los niños deberían practicar deportes o alguna actividad que los ponga en movimiento por 60 minutos cinco o seis días a la semana, lo que permitirá que se ejerciten y así no aumenten de peso drásticamente, según un artículo publicado en CNN México.
Una buena estrategia para evitar la obesidad y el sobre peso es el consumo de un vaso de agua junto con cada comida y también al momento de jugar al aire libre.
González añadió que debe estimularse entre los infantes el consumo de frutas y verduras, a través de una mejor presentación de los alimentos, como son las frutas en forma de personajes para que se vean divertidas.
“Hay que buscar alimentos que llamen la atención de los niños y que también ellos entren a la cocina con la supervisión de los padres para que elaboren platillos saludables”, indicó.
A los menores de edad se le deben establecer horarios para cada comida del día y el ejercicio.
“Es importante que al menos una vez al día todos coman juntos para que haya comunicación y que no se aproveche la comida para tratar temas delicados como el dinero o los regaños”.

