Que dejar de fumar engorda no es una novedad. Lo que sí han descubierto ahora investigadores de la Universidad de Navarra es que no dejar de hacer igual le hará seguir creciendo en masa corporal.
De acuerdo con un estudio publicado por la Revista Española de Cardiología, del que se hace eco el diario españos El País, en su edición digital, fumar es perjudicial para la salude también a través de la tendencia al sobrepeso. Los expertos estudiaron a un total de 7,565 fumadores durante 50 meses, a quienes clasificaron por edad, sexo, índice de masa corporal inicial y estilo de vida.
De todos los anteriores, “el único factor que queda es el tabaquismo", dijo a El País el director del ensayo, Javier Basterra-Gortari, sobre las causas de aumento de peso en la población estudiada. "El tabaco es un anorexígeno [quita el apetito], y por eso las personas que dejan de fumar engordan", añade el investigador.
Sin embargo, señala el diario, lo que hace relevante este hallazgo es justamente esta propiedad del cigarrillo. A partir de estos datos se concluye que quienes ganan más peso son quienes paran de fumar, seguidos de los que continuan haciéndolo y en última instancia se encuentran los que nunca lo han hecho.
"Por eso lo mejor para mantener una vida saludable es no fumar nunca", añade Basterra-Gortari.
Según los expertos, se registró que el incremento de peso en quienes dejaron crecía en forma proporcional a la cantidad de cigarrillos al día que fumaban en el momento de comenzar la investigación.
Advierten que existe una fuerte relación negativa entre el hábito de fumar y la salud cardiovascular, por lo que abandonar el tabaquismo disminuye el riesgo tanto de enfermedades cardiovasculares como de cáncer.
El estudio realizado fue de carácter epidemiológico, por lo que su objetivo no era determinar las causas de este fenómeno.

